viernes, 24 de noviembre de 2017

Poema del día: "Conversación telefónica", de Wole Soyinka (Nigeria, 1934)

El precio parecía razonable, el lugar
indiferente. La casera juró vivir
sin prejuicios. Nada quedaba salvo
la auto-confesión. "Madame", advertí,
"Detesto perder un viaje- Soy Africano"
silencio. Transmisión silenciada de
fingida buena educación. Voz que llega
como larga boquilla dorada y tubular, impregnada de lápiz labial
Fui sorprendido por su vileza.
"Qué tan oscuro?"… no había escuchado mal…
¿Es usted claro o muy oscuro?
Hedor a rancio vaho de refugio público para telefonear
Cabina roja, buzón rojo, rojo autobús doble
aplastando el alquitrán. ¡Era real! Avergonzada
por el silencio enfermizo, llevé al límite su
turbación para suplicar explicación
ella, considerada, cambió el tono
"¿Es usted oscuro? ¿o muy claro?" advino la revelación
"¿Quiere usted decir, cómo chocolate puro, o con leche?"
Su asentimiento fue clínico, rayando en la frialdad de la luz
Rápidamente, una vez ajustada la longitud de onda,
escogí Sepia Oeste- Africano- tras reflexionar dije:
"lo certifica mi pasaporte" Silencio para un espectroscópico
vuelo de ilusión, hasta que el acento de su sinceridad retumbó
con fuerza en la cocina. ¿Cómo así? dijo condescendiente
"No sé lo qué es". "No del todo"
Facialmente, soy moreno, pero madame, debería ver usted
el resto de mí. Las palmas de mis manos, las plantas de mis pies
son de un rubio oxigenado; la fricción lo ha causado-
torpemente madame - por sentarme, mi trasero se ha tornado
Negro Cuervo- ¡Un momento madame! sintiendo
su auricular elevarse al sonido del trueno
en cuanto a mis orejas- "madame", sugerí,
¿no preferiría verlas usted misma?

Wole Soyinka, incluido en Voces del Sur. Aproximación a la poesía africana (Biblioteca Virtual Omegalfa, Internet, s. a., ed. de Equipo Fénix, trad. de Rafael Patiño).

Otros poemas de Wole Soyinka
Conversación telefónicaViaje

jueves, 23 de noviembre de 2017

Poema del día: "Tu nombre, brújula que arde", de Roberto Cruz Arzabal (México, 1982)

Ella, nuevamente animada, sobre un suelo de baldosas

¿Qué es el tacto de lo que no tocas, qué su espiral ascendente en la preterición? / Qué se fizo el rey don Juan / Escribiré en Google Maps la calle de un lugar que no conozco todavía para buscar en street view la fachada de tu casa - a tientas sobre el mapa la mirada maltrecha que te acosa - andar un mapa es tocar con las palabras que no salen - y quedarme mirando en la pantalla tu ventana // qué fue de tanta invención // en la ventana de mi computadora está la ventana de tu casa -

la mirada juego de marcos ascendente - los nombres de las calles son archivo - toco tu mano con mi ortiga que te enciende, no tengo huellas sino espinas / a glitch is a glitch is a glitch is a glitch / y la sombra que traza la cartografía - irreconocible tránsito el mapa que simulan ser tus dedos en mi cuerpo

Tu nombre, brújula que arde / sus tocados sus vestidos sus olores /  para navegar sobre el mapa continente / brújula del sueño /

la escritura será un gozo desgranado, en cada línea vivirá la potencia de lo adverso, una aquilatada formación de tactos y los surcos digitales, arados de carretas tiradas por los bueyes del recuerdo

al pie de una misiva no habrá firma, pero buscaré tu nombre como el que busca calles desconocidas y casas que no ha visto; entre las espinas voy a perfilar tus trazos como el que mira con detenimiento una fotografía que no le pertenece, pero que también es suya porque es suyo el deseo que la enmarca : el límite esplende la idea de posesión : no brilla la parerga, sino el manto que la cubre / los castillos impugnables /

no miraré,
tocaré tu rostro:

en lo visible se anuncia ya la aparición del tacto

Roberto Cruz Arzabal en Los castillos impugnables, incluido en Todo pende de una transparencia. Muestra de poesía mexicana reciente (Vallejo & Co., Internet, 2016, selec. de Iván Méndez González).

Otros poemas de Roberto Cruz Arzabal
La violencia del colorTríptico de la simetría

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Poema del día: "Radio en onda corta", de Enzia Verduchi (México, nacida en Italia, 1967)

A oscuras mi padre sintonizaba la radio:
una pelea de box en japonés,
la crónica de un atentado en italiano
o la caída de un avión en ruso.
Aunque los periódicos al día siguiente
desmintieran sus versiones, él se entendía
con la frecuencia y la estática.
Fiel receptor de hechos incomprendidos
a lo largo del cuadrante, insomne
en las ondas de alguna estación.
Mientras, junto a él, mi madre
soñaba encontrar un interlocutor.

Enzia Verduchi, incluido en Tigre la sed. Antología de poesía mexicana contemporánea 1950-2005  (Ediciones Hiperión, Madrid, 2006, selecc. de Víctor Manuel MendolaMiguel Ángel Zapata  y Miguel Gomes).

martes, 21 de noviembre de 2017

Poema del día: "El dolor del matrimonio", de Denise Levertov (Estados Unidos, nacida en Gran Bretaña, 1923-1997)

El dolor del matrimonio:

muslo y lengua, querido
pesan con él,
rebota en los dientes

Buscamos comunión, querido,
y somos rechazados
ambos

Es leviatán y nosotros
encerrados en su barriga
buscando alegría, alguna alegría
no conocible fuera,
dos a dos en el arca de
su dolor.

Denise Levertov, incluido en Siete poetas norteamericanas contemporáneas (UNAM, México, 2008, selec. y trad. de Beth Miller).

Otros poemas de Denise Levertov
Hora de dormir

lunes, 20 de noviembre de 2017

Poema del día: "Con todo mi respeto a mi maestro Stravogin", de Kim Chun-su (Corea del Sur, 1922-2004)

Con una planchuela enrojecida al fuego
pruebo achicharrarme el costado.
Con un cuchillo me levanto las uñas de la mano
y también las uñas de los pies.
¿Cuánto podré aguantar?,
mido la altura de mi imaginación.
Demasiadas palabras y demasiados problemas,
es la metafísica de la torre de babel
que yo sacudo.
Digo derrúmbate, derrúmbate
hasta que se derrumbe.
Sin embargo, como le sucedió a un poeta,
una espina verde de la primavera tardía
se me clava. Finalmente me mata.

Esta es la realidad.
Un corpezuelo físico compuesto de siete partes de agua,
¿qué haré con esta vergüenza,
maestro?

A punto de suicidarse,
su estúpido discípulo Kirilov.

Nota del blog: Stravogin es un personaje de la novela Los endemoniados o Los demonios, de Fiodor Dovstoieski.

Kim Chun-su, incluido en Selección de poesía coreana moderna (s.l., s.a.).

domingo, 19 de noviembre de 2017

Poema del día: "El tránsito del alfabeto", de Gladys Mendía (Venezuela, 1975)

la autopista piensa que tiempo y muerte
son el mismo dios
siente la gravedad de los cuerpos
y decide ser río

ahora nada le pesa
ni las rocas
ni los peces
ni las plantas
desde el fondo se ve a sí misma
corriendo en su humor alcoholado

comprende la mentira de la transparencia
la transparencia es ilusión
le dice el polvillo acumulado
que ella respira sin ver en la oscuridad

escucha palabras que entreabren algunas ventanas
siente que nada está en su lugar
no hay sistema
no hay sentido
no hay niveles ni formas
no hay orden

lo que hace despegar es el vacío
el alfabeto como un pasaje sin destino
el transitar erróneo de los sonidos de una lengua a otra
porque no es posible escuchar
porque es la ilusión de los borrosos escuchar

el alfabeto en tránsito es la ruleta rusa
la autopista cuando es río se libera del juego

Gladys Mendía en El alma lleva las luces altas, incluido en Ritmo (nº 22, ene.-abr. de 2015, UNAM, México).

sábado, 18 de noviembre de 2017

Poema del día: "Canto verbal", de María Eugenia Vaz Ferreira (Uruguay, 1875-1924)

A ti, palabra mi suprema idea,
tiende sus alas la esperanza mía
águila errante del desierto humano
sin altas cumbres donde reposar
el tedio de las rutas infinitas...
Tiende sus alas como a excelsa fuente
pródiga de belleza y de armonía;
quiere beber en tu copa de oro,
quiere bañarse en el agua sonante,
mudable en sus ritmos, diversa en sus glosas
y cuyo oleaje ya
sacudido por vértigos fecundos
o melodioso de serenidad...
A ti, palabra que tienes la magia
de sabiamente transmutar tu forma
y ajustarla a la loca trashumancia
de la maravillosa ánima viva....
Oh profunda, variante y fugaz,
que floreces en vetas luminosas
perfumadas de esencia espiritual...
Ánfora
de caudalosas perlas en murmurio,
de blancas nieves y de rojas flamas.
Ánfora
de tempestades y constelaciones,
de suaves lluvias y silbantes rachas...
Ánfora
de sonoras cadencias,
de crujiente espuma, cascabel marino,
de místicas hostias y de miel pagana...
No hay un tesoro que supere al tuyo
en abundancia de oportunas galas
para quimeras y revelaciones,
grandes historias y leyendas magnas
no hay un tesoro que supere al tuyo,
vertiginoso para la elocuencia,
inagotable para la ilusión,
lírico para el numen romancesco
y musical para el divino amor...
Por tu vocero el invisible espíritu
se glorifica en vividas ofrendas,
su lira tañen las carnales fibras
y el corazón henchido se desborda
en sublimes poemas...
Por ti
sobre el bronce triunfal de los escudos
brotaron rosas trágicas,
cuyo fragante olor de sangre noble
blasonó las estirpes y las razas.
Por ti
en las verdes pupilas de las fieras
las sombras de los ímpetus salvajes
se trocaron en húmedas estrellas.
Por ti se abrió de muchas rocas duras
el regazo feraz
en el dulce licor de sus vertientes
se confortó la esperanza mortal.
Yo no sé en qué fantástica materia
al escultor de la progenie humana
le plugo modelar la estatua mía,
que no ablanda la luz de las auroras
ni el oscuro crepúsculo marchita;
pero si alguna vez mi corazón
abre a la vida su raudal interno,
sí se doran mis áridas llanuras
y se pueblan de esquifes mis océanos,
si se viste de estelas fulgurantes
la nebulosa noche de mis piélagos
y las alas sin sol de mis pendones
en raudas ondas flotan a los vientos,
si gorjean mis pájaros será
cuando en la entraña de un sacro silencio
sobre la losa de mi tumba viva
choque su llama tu rayo de fuego.

María Eugenia Vaz Ferreira, incluido en Poetas latinoamericanas. Antología crítica (Escuela de Estudios Literarios, Universidad del Valle, Colombia, 2009, selecc. de Carmiña Navia Velasco).

Otros poemas de María Eugenia Vaz Ferreira
El ataúd flotanteEl novio ausenteVoz del retorno