viernes, 23 de junio de 2017

Poema del día: "Tántalo hipertenso 3", de Juan José Domenchina (España, 1898-1959)

                         (Compota de manzanas)

Cada molécula tuya
—manzana— transida está
por una espada de azúcar.

De azúcar incandescente
era la espada flamígera
del custodio del Edén.

Manzana: imagen plural.
Feminidad: dos manzanas
de amor. Por amor las dan...

Compota: amor con azúcar,
que está peor. De compota
es quien el amor endulza.

Sin su bíblica acidez
la manzana no es manzana.
¡Compota de Eva sin serpiente:

—ay, ay, ay, ay— sin ser!...

Juan José Domenchina en El tacto fervoroso (1930), incluido en Poesía de la vanguardia española  (Taurus Ediciones, Madrid, 1981, selec. de Germán Gullón).

Otros poemas de Juan José Domenchina

jueves, 22 de junio de 2017

Poema del día: "Los domingos, el bosque viene a vísperas...", de Francis Jammes (Francia, 1868-1938)

Los domingos, el bosque viene a vísperas.
¿Habrá baile a la sombra de las hayas?
No sé... ¿Qué sé yo?
Una hoja cayó de la ventana.
Esto sé; más, no.

La iglesia. Cantos. Una gallina.
Es la fiesta; cantó la aldeana.
Rodar el viento en el azul se ve.
¿Habrá baile a la sombra de las hayas?
No sé; nada sé.

Mi alma está triste, dulce y afligida.
¿Habrá baile a la sombra de las hayas?
Bien sabes tú que el bosque los domingos viene a vísperas.
Pensar esto, ¿es ser poeta?
No sé; ¿yo qué sé?
¿Vivo acaso? ¿Tal vez sueño?
¡Oh, el sol, y el perro, bueno, el triste perro!
Y aquella aldeanita,
A quien dije: "Cantas muy bien..."

¿No bailará a la sombra de las hayas?
Quisiera ser, quisiera ser,
el que va poco a poco dejando caer,
como un árbol sus bayas,
su tristeza, su tristeza, parecida
a los bosques que vienen a vísperas.

Francis Jammes, incluido en Poemas esenciales del simbolismo  (Ediciones Octaedro, Barcelona, 2002, selec. de Pedro Provencio, trad. de Eduardo Marquina).

miércoles, 21 de junio de 2017

Poema del día: "Un momento antes", de Atilio J. Caballero (Cuba, 1959)

                                  “Basta de palabras. Un gesto...
                                                             Cesare Pavesse

Todo está en el mismo sitio. Ayer también.
Suave se cierra la puerta detrás.
Aquí dentro la sombra conversa en la ventana
con la claridad del atardecer. Sobre la mesa de escribir
los espejuelos
la carpeta verde
y en el balcón un óxido de familia humedece los barrotes.
Ah, y esa voz afuera...
Despide al gato sin contemplación: él, también -el gato-
es un ser que invoca el silencio
y solo ruido recibe en respuesta. Nada tiene que hacer aquí
quien no conoce otro resplandor que el de la luna.
Las paredes han perdido el color.
También la pérdida de la vulgaridad
del instinto de conservación
es su genio. Reducirlo todo a una breve variante
conjugar los arreglos necesarios es
tan simple.
Hacia la blanquísima cama todo confluye entonces
porque las sábanas de los suicidas están siempre limpias.
Es decir     se duchan antes del acto     una ducha
corta y enérgica

Atilio J.Caballero, incluido en Poesía cubana de los años 80. Antología (Ediciones La Palma, Madrid, 1994, ed. y selec. de Alicia Llarena).

martes, 20 de junio de 2017

Poema del día: "Proporción inversa", de Han Yong-un (Corea del Sur, 1879-1944)

¿Tu voz es el silencio?
Cuando no cantas, se oyen claramente tus canciones.
Tu voz es el silencio.

¿Tu rostro es la oscuridad?
Cuando cierro mis ojos, se ve claramente tu rostro.
Tu rostro es la oscuridad.

¿Tu sombra es la Iluminación?
Tu sombra se refleja en la ventana oscura después de ponerse la luna.
Tu sombra es la Iluminación.

Han Yong-un, incluido en Poesía coreana en España (Prometeo Digital, Internet, 2006, selecc. de Pío E. Serrano, trad. de Kim Hyunchang).

lunes, 19 de junio de 2017

Poema del día: "Monólogo", de Kailash Vajpeyi (India, 1936-2015)

¡Oh, Señor Dios!
Has deparado todo el cosmos sobre mí
y heme aquí, metido en un atolladero.

Lleno de fantasía, pasiones e impulsos,
ni siquiera sé
si estoy vacío o lleno hasta el borde
si he de dejarme la barba
y cortarme las uñas.

Virtud o pecado
soy deficiente en todo
cual cucaracha en el basurero
la negligencia y el letargo consumen mis años.
Indolencia total frente a las consecuencias.

Detesto que me llamen ser humano.
Como las bestias, quisiera ser ignorante.
Bajo el azul, donde gorjean las aves,
quisiera simplemente vegetar.

El pequeño mundo
que poseo,
planeo llevarlo a la tumba.

En las profundidades de fango sanguinolento de mi corazón
acecha oculto el deseo
para convertirse en otro Lucifer
sin conocimiento del fruto.

¡Oh, Señor!
Pues te niegas a responder,
será mejor tener otros Vietnams.
Algunos genocidios más.
Una purga mundial,
sin juicio de Nuremberg.

Cientos de siglos transcurridos,
cada día,
un Kennedy asesinado,
un Sócrates que apura sereno el bebedizo,
una tierra de monjes
borrada del mapa.

Y te niegas a responder.
Ni siquiera te hacen falta sedativos. ¡Extraño!
Extraños son los tiempos.
Media humanidad
hambrienta y desgarrada,
lame la sangre de sus propias heridas.
Y al otro lado de la cerca
unos cuantos ... elegidos
se bambolean y deslizan.
Para ellos
un bombardeo es solo
un reconocimiento armado.

En vano son difamados los romanos
en la historia
por sus organizados embates.
Mi siglo quiere perpetuar
a los caníbales más civilizados.

¡Oh, Señor!
Yo no era lo que hoy soy.
En los treinta
pese a la depresión, fui concebido
se me dijo
que el mundo no valía un ardite.
Sobrevino la guerra.
En Kindergarten,
supe por primera vez de la guerra.
Pensé que era un juego mitológico,
Todo mundo aprende primero la "A"
yo tuve que empezar con la "B" (de bomba).
Para cuando pude memorizar los nombres de las ciudades
ya no había ciudades... solo escombros.
No obstante, aprendí a contar
con ayuda de las cifras anunciadas por la radio
de las víctimas, caídas
en el campo de batalla.

Yo preguntaba:
¿Hace bien la pólvora a los niños?
¿por qué las incursiones aéreas mientras dormimos?
En vez de contestar
mi padre me arrastraba con el ciego sacerdote
quien repetía palabras como:
Gracia...
Misericordia...
Paciencia.

Así vine a saber de tu existencia.
Más tarde Hitler se quitó la vida.
Anoté en mi cuaderno:
Dios está con nosotros.
Ahora sé que estaba equivocado.
Hitler jamás fue destruido.
Sólo cambió de calcetines.
El lupanar en que nos consumimos
está regenteado por megalómanos.
¡Hitler es inmortal!

¡Oh, Señor! Tú no has vivido este caos.
Las zonas de fuego libres te son enteramente ajenas.
¿Has oído hablar de la CIA?
¿Has topado con la KGB?
De seguro no sabes de napalms.
De haber vivido en un campo de concentración
habrías sabido
por qué algunos anhelan la tumba.
¡Qué bienaventuranza
ser una cucaracha!

Kailash Vajpeyi, incluido en Estudios de Asia y África (Vol. X, 1975, trad. del inglés de Elisa García Plaza. El Colegio de México).

domingo, 18 de junio de 2017

Poema del día: "Lo que significa la tristeza", de Xin Qiji (China, 1140-1207)

De joven, yo no conocía
lo que significaba tristeza.
En busca de inspiración,
solía subir a las torres,
pagodas y altos pabellones,
y lograba versos bien melancólicos.

Ahora que he experimentado y probado
todos los sinsabores de la tristeza,
quiero expresarla, mas no puedo.
No consigo decir sino:
¡Qué fresco está el tiempo!
¡Qué hermoso el otoño!

Xin Qiji, incluido en Poesía clásica china (Ediciones Cátedra, Madrid, 2002, ed. y trad. de  Guojian Chen).