martes, 22 de agosto de 2017

Poema del día: "Salmo", de Artur Grabowski (Polonia, 1967)

Indecible es el nombre del silencio.

Pero como sea que lo llames,
aparecerá de inmediato.

               *

Con una semilla
extraes de la tierra:

un árbol y un murmullo y pájaros—
belleza, humildad y gratitud.

               *

Es duro, pero también simple el camino por el desierto.

Cada obstáculo te acerca
al objetivo.

               *

Le quito al camino mis huellas,
le entrego cada paso.

Ningún lugar aprisiona mis pies,
lleno y abandono cada instante.

               *

Oh, Señor, cuántos son Tus enemigos,
cuántos se alzan en mi contra.

Pero yo soy solo

un escudo fino como la piel
de las mejillas.

               *

El día le explica todo esto al día y la noche
le trae nuevas a la noche. Los profetas, concentrados,
entonan un canto.

Sin lengua ni expresión, su voz es apenas audible.
Déjame reconocer el motivo del destino
que en este himno tiembla.

               *

Eres como agua derramada,
sin orillas que le den forma,
y con una superficie que toca el fondo,

por lo tanto no puedo sumergirme
ni tampoco desvanecerme
en Ti.

               *

He aquí la fuente,
se ha revelado con el agua,
los labios con la sed.

Fluir y beber.

               *

Cuando dejen de verme seré
un instante fotográfico, alguien de paso.

Pasado y futuro.

               *

Momento alado, elévame
entre el golpe y la herida.

Pues un puñado de agua
no interrumpe la corriente del arroyo.

               *

¿Por qué en tan frágiles paredes

situaste la casa,
y no una celda fría
de la que quisiera escapar?

                                                Verano de 1990

Artur Grabowski, incluido en Poesía a contragolpe. Antología de poesía polaca contemporánea  (Prensas Universitarias de Zaragoza, 2012, selec. y trad. de Abel MurciaGerardo Beltrán y Xavier Farré).

lunes, 21 de agosto de 2017

Poema del día: "Melancolía", de Leopoldo Lugones (Argentina, 1874-1938)

A la hora en que a la tarde le aparecen ojeras,
cuando aquieto mis pasos por las tristes riberas
donde entre brumas lilas esfúmanse las naves,
y afligen como adioses los vuelos de las aves,
que afrontan lejanías hondas como la muerte;
cuando el sol moribundo sangre pálida vierte
en la imperial fatiga de su grandeza inútil;
cuando el amor es necio; cuando la gloria es fútil;
cuando la misma pena, por el cansancio trunca,
conoce el desconsuelo de no revivir nunca;
cuando en el pecho amagan incurables dolencias;
cuando en el alma hay naves que preceden ausencias:
Lo que en ambos fue dicha reza en mí una plegaria.

Vístese de heliotropo la tarde solitaria;
los pensativos sauces despídense del día
con un desasosiego tal, que se creería
hallar bajo cada uno de los sauces aquellos,
una huérfana pálida de lánguidos cabellos.

Algo tuyo que gime flota en el oleaje
taciturno, y agrava la inquietud del paisaje.
Y estoy tan triste, tanto, que ni llorarte puedo;
pues bajo esta nostalgia que se acurruca en miedo,
no sé por qué inconclusa sugestión de las brisas,
sufro, y las mismas lágrimas se me vuelven sonrisas.

Leopoldo Lugones, incluido en Poemas esenciales del simbolismo  (Ediciones Octaedro, Barcelona, 2002, selec. de Pedro Provencio, trad. de Eduardo Marquina).

Otros poemas de Leopoldo Lugones
El solterón (IIIIII), Emoción aldeana, Olas grises

sábado, 19 de agosto de 2017

Poema del día: "Aguas aéreas X", de Néstor Perlongher (Argentina, 1949-1992)

DIAMANTE
Rascacielo almendror cuyos cimientos
por caños cañerías ventanolas corpúsculos y baños
van a dar al gran Lago de los Seres,
los Entes

ENTES FIJOS
PREFIJOS

Prefijada su estela, su cascada
si manes a la hiedra
zambullen, una luz
riza las torvas ondas

Erizos
Aguas vivas

Caperuzas cartilaginosas
para los maquílleos de las orlas

Sirenas de celofán
en los agujeros de la red,
medio cuerpo de náyade
en el tecnicolor de espumas
cuyas salpicaduras esparcían
un arco de partículas de polvos
y burbujas, arco azul
                al compás
de tironeos de tendón y sincopadas catalepsias
caídas de la presión

vaho azuloso en el rodar al vuelo
en el vaivén febril estos títeres rítmicos
                            o mixtos
implantan su cabellera en el cristal
de nube, crepúsculo vacío
de temblorosa iridiscencia
volúmenes de brillo
deslizando sus aspas
por jardines de limo.

ERA EL CRISTAL
LAS MIL FACETAS DEL CRISTAL
LOS BRILLOS RÍTMICOS
LOS HIMNOS
CELEBRATORIOS DE UNA
ANUNCIACIÓN
CALEIDOSCOPIO
FRENESÍ ESMALTADO

Néstor Perlongher en Aguas aéreas (1990), incluido en Rivales dorados (Antología) (Varasek Ediciones, Madrid, 2015, ed. de Roberto Echavarren).

Otros poema de Néstor Perlongher y artículos sobre su obra
AmeliaDevenir MartaFrenesíGomas, humosHerida piernaLa grutaMichéMoreiraPavón
*Artículo de Francisco Cenamor sobre Rivales dorados (Antología)

viernes, 18 de agosto de 2017

Poema del día: "Un cuerpo reacciona cuando algo lo infecta...", de Martín Gambarotta (Argentina, 1968)

Un cuerpo reacciona cuando algo lo infecta
la situación externa domina la situación interna
libro + ojo = doctrina
todo lecho es clínico
el delantal acepta sangre
doctrina – mentor = jabón en polvo
la gimnasia no es gramática
el sistema afecta la lengua
república – doctrina = trapo de piso
la gramática es gimnasia
un himno debe sonar idiota
gallo + machete = puchero
ser la neumonía
erradicar la Y
arroz + bol de acero = plan
el primer síntoma de pánico es una sintaxis indisciplinada
no se mata la peste comprando ambulancias
bandera = delantal de carnicero
el sectarismo soporta cualquier adjetivo
el resentimiento es combustible
Rodríguez + petróleo + diamantes + hierro
+ fosfato + cobre + oro + uranio = Angola.

Martín Gambarotta en Relapso + Angola (2005), incluido en Penúltimos 33 poetas de Argentina  (UNAM, México, 2014, selec. de   Ezequiel Zaidenwerg).

Otros poemas de Martín Gambarotta
Punctum (19)

jueves, 17 de agosto de 2017

Poema del día: "Este himno es para la vieja puta del Norte", de Arunesh Ghosh (Bangladés, 1941-2011)

Tienes casi la misma edad de la ciudad
cuelga la carne pálida desde el hueso amarillo-blanco, tus últimas amarras...
ellas te han abrazado como la cascara del ajo,
tu corriente violeta y azul de la sangre, muy antigua
                                    de muchos días antes,
para ti es este mi himno
para ti este mi aliento dentro de la podredumbre de la ciudad,
el aire inmaduro y verde de la primera ciudad
y el viento ondulante, curvado, dentro del bosque,
hoy te sientas dentro de tu bruma
sentada con una manta blanca encima,
la mata de pelo triste más blanda que el algodón,
la cabeza está inclinada un poquito a la derecha
asoman tus ojos pequeños y pálidos
desde la piel arrugada,
ves en la luz de la mañana el bostezo rojizo
de las putas,
vienen y van los culos mal nutridos de los niños bastardos,
dos pies hacen torbellinos dentro de la falda,
miras todas estas cosas por la mañana

viene un cuervo desde la cima grande de la ciudad
viene hacia el burdel, a tu tejado,
tu gemela, la ciudad, te mandó otro pájaro negro y gris
antes de tu muerte o quizá dentro de tu pelo blanco la ciudad
hunde su divina mano más íntimamente...
Así sonríes un poco con tu larga encía sin límite, sin sonido,
una gata viene y se acuesta a tu lado,
así estiras las piernas bajo la rodilla artrítica del sol húmedo
que se revela redondo y dorado como una moneda,
la luz dentro de la memoria y el olvido de tus muslos y senos,
la luz y el viento pasan por tu cuerpo,
el viento juega, gira dentro de un puño lleno de blancura
juega y juega provocando escalofríos,
la luz solar dispersa, extiende e inclina
sobre tu sexo monte pequeño y peludo...

Arunesh Ghosh, incluido en La pared de agua. Antología de poesía bengalí contemporánea  (Olifante Ediciones de poesía, Zaragoza, 2011, ed. y trad. de Subhro Bandopadhyay).

miércoles, 16 de agosto de 2017

Poema del día: "Poema VI", de Lawrence Ferlinghetti (Estados Unidos, 1919)

Estaban montando la estatua
              de San Francisco
delante de la iglesia
              de San Francisco
    en la ciudad de San Francisco
en una pequeña calle lateral
                               a la Avenida
                                       donde los pájaros no cantan
              y el sol llegaba a tiempo
                            como es usual en él
    y empezaba a brillar
                    sobre la estatua de San Francisco
            donde los pájaros no cantan
      y un montón de italianos viejos
                              estaban parados alrededor
        en la pequeña calle lateral
            a la Avenida
        observando a los astutos obreros
            que izaban la estatua
    con una cadena y con una grúa
           y otros implementos
                   y un montón de periodistas jóvenes
                                          en trajes desabotonados
           tomaban las palabras
                                    de un cura joven
              que apuntalaba la estatua
                         con todos sus argumentos
    Y mientras tanto
            mientras ningún pájaro cantaba
                           ninguna Pasión de San Francisco
y mientras los mirones continuaban mirando
                       a San Francisco
con los brazos abiertos
                       a los pájaros que no estaban allí
una muy alta y realmente puramente desnuda
                                                    virgen joven
                 con muy largos y muy lacios
                                             cabellos pajizos
       y vistiendo solamente un nido de pájaros
                      en un lugar muy existencial
                                paseaba a través de la multitud
                                             mientras tanto
      y subía y bajaba los escalones
               enfrente a San Francisco
sus ojos bajos mientras tanto
                     cantando para ella

Lawrence Ferlinghetti, incluido en Nueva poesía USA. de Ezra Pound a Bob Dylan (Ediciones de la flor, Buenos Aires, 1970, selec. y trad. de Marcelo Covián).

Otros poemas de Lawrence Ferlinghetti
Poema (IV)